Venimos de Tenerife, de pasar allí una semana con diferentes acompañantes y ahora contaré la estancia de 4 días en La gomera, esta vez de nuevo solos.
La Gomera es una isla pequeña, redonda, que tiene forma de magdalena. Toda ella montañosa, muy escarpada, que hace que en el interior haya muchísimos barrancos que desembocan en el mar. La parte exterior crea acantilados abruptos y pocas y pequeñas playitas.
Toda la isla está señalizada con multitud de senderos para hacer todo tipo de recorridos, más largos o cortos, desde distintos puntos, pero la mayoría de ellos, tienen ascensos y descensos nada despreciables. Eso sí, los parajes y las vistas son espectaculares. También son muchos los miradores que hay a lo largo de la carretera, desde los que se divisan paisajes preciosos y desde los que parten muchas veces distintas rutas.
La parte baja tiene una vegetación muy escasa, matorral; según se va ascendiendo aparecen y según la vertiente de los barrancos, palmerales y zonas de cultivo acompañados de otro tipo de arbolado. A partir de los 500 m. las brumas constantes permiten el desarrollo de laurisilva formado por árboles de hoja perenne, con troncos retorcidos y copas cerradas, con líquenes en sus ramas y abundantes musgos. Sorprende también la cantidad de bancales que hay por todas partes. Allá donde se mire, se ve el terreno verde y aterrazado.
Para ir de un lugar a otro de la isla, hay que pasar por el centro y, por tanto, subir y bajar, retorciéndote con la carretera entre barrancos y, con mucha frecuencia con niebla según se va ascendiendo. Cualquier distancia multiplica el tiempo. Por ello, se recomienda distribuir los días en las distintas partes. Yendo al Norte, hay que visitar Hermigua y Agulo y/o Monumento natural de los Órganos y playa de Santa Catalina. Al Oeste Valle del Gran Rey y playa de la Calera. Hacia el Sur-Este, Playa de Santiago y playitas cercanas. En el Este está la capital, San Sebastián de la Gomera.
La niebla nos acompañó varios de los días en cuanto ascendíamos en altitud, permitiéndonos pocas caminatas; hacía frío y junto con el viento el clima era desapacible. Sin embargo disfrutamos del Teide constantemente. Los gomeros dicen que el Teide está en Tenerife, pero es de La Gomera. Y es verdad, desde aquí se le visualiza continuamente y la vista siempre es preciosa, pues se suele rodear de nubes por debajo de su pico, lo que le hace una imagen muy atractiva.
Nos instalamos en la capital, donde teníamos un apartamento en la parte alta, muy moderno y nuevo, aunque era interior. San Sebastián está construido sobre un barranco estando en la parte baja la zona más comercial, el paseo marítimo, la playa y el puerto al que llegan y salen los distintos ferrys. El resto se distribuye por ambos lados del barranco. Nada más llegar en barco, cogimos el coche que teníamos reservado y que nos llevaría a las distintas partes de la isla. La imagen de la capital es bonita, situada en la colina, con colorido en las fachadas, con tanto desnivel y con el fondo del mar.
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| S. Sebastián de la Gomera desde un mirador |
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| S. Sebastián de la Gomera desde el Parador |
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| Vista desde el Parador en S, Sebastián de la Gomera |
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| Centro de San Sebastián |
El primer día, nada más instalarnos, fuimos hacia el interior, con intención de ver algún mirador y aprovechar la luz que nos quedaba. Luego pasaríamos ya la tarde-noche en San Sebastián, paseando y conociendo algunos de los bares y restaurantes que en apartamento teníamos recomendados.
Nos dirigimos al Norte hacia Hermigua, que aunque está a 39 Km de la capital, se tarda en llegar, tanto por la carretera, como por las continuas paradas que íbamos haciendo, disfrutando de los miradores con los que nos encontrábamos.
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| Hermigua: plantaciones y pescante |
Hermigua tiene gran cantidad de bancales verdes, plataneras y mucha tranquilidad. Parece ser que su clima se ha considerado uno de los mejores del mundo, pues se sitúa todo el año entre los 18 y los 27 grados. Tiene también un viejo pescante, columnas de hormigón, que recuerda la importancia comercial que tuvo en su momento dando salida al tomate y al plátano. Agulo es un municipio pequeño, de calles empedradas, con miradores hacia el Teide en su recorrido. Uno de los más importantes miradores pertenece a esta localidad, es el Mirador de Abrantes, con una pasarela de cristal a más
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Paisajes de Agulo
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de 600 metros de altura. Tiene horario de acceso y esta fue la razón por la que nosotros no pudimos ir, aunque sí es visible desde abajo.
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| Plantaciones de papayas |
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| Plataneras |
Seguimos carretera hasta llegar a Vallehermoso, donde hicimos un recorrido alrededor de su presa. Un sendero bastante llano y sencillo, agradable de realizar.
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| Vallehermoso |
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| Alrededores de la presa de Vallehermoso |
Valle del Rey es quizá la localidad más lejana desde San Sebastián. El recorrido se hace largo pues aunque son solo 51 km, las continuas revueltas y subidas y bajadas, sumadas a la niebla y a los coches que marchan con cuidado, el tiempo es más de hora y media. La llegada nos sorprendió por la cantidad de hippies mayores que había. La playita, conocida como el charco del Conde, es muy recogida, pedregosa y en ella estaban reunidos un grupo de mayores, de alrededor de 70 años, con sus melenas, sentados y compartiendo bebida, mientras uno de ellos amenizaba la reunión con una guitarra y el resto, o parte, cantaba.
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| Charco del Conde |
Nosotros nos adentramos entre las rocas para alejarnos un poco y contemplar la puesta de sol. Caminamos después por el paseo marítimo. La villa es pequeña y la edificación, a pesar de ser turística, es toda ella de poca altura.
Playa de Santiago es una pequeña localidad que se extiende a lo largo de la bahía, teniendo todas sus construcciones de frente al mar y con restaurantes a lo largo de ella, aunque en el momento en el que fuimos había muchos cerrados y solo estaban abiertos algunos de los extremos. Acabamos comiendo en uno a pie de playa, muy bien atendidos y con buena comida. Paseamos por la zona, descubriendo un resort con acceso al paseo marítimo, cuyo acceso se hacía desde una cueva en el acantilado que subía a la zona superior donde estaban muchas otras instalaciones. Muy curiosa la construcción. Desde allí, ya en coche, fuimos a ver algunas otras playas señaladas en el mapa y a las que sea accedía por caminos de tierra; así llegamos a divisar la playa de Enmedio y otra más lejana. Los paisajes en La Gomera son siempre muy agradables y bonitos.
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| Playa de Santiago |
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| Vista de las playas (Enmedio y otra) |
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| Mecanismo de transporte |
Aquí pude fotografiar de cerca un sistema de cableado que se tiene en la isla (no sé cuánto se usa hoy día), que permite llevar pequeña cantidad de mercancía en un cajetín y trasladarla monte arriba o abajo.
Por fin el último día el sol salió y retiró las nubes por lo que pudimos realizar una marcha por el interior. Elegimos el Alto de Garajonay, que está a 1487 metros. La marcha fue muy bonita, descubriendo las entrañas del Parque Natural. La vista desde el alto es magnífica, de 360º; allí coincidimos turistas de todo el mundo, aunque muchos de ellos subían con guía. Posteriormente, aprovechamos el día para realizar un pequeño paseo por la Laguna Grande. Este es un paraje para familias, con parking, restaurante y comodidades, estructurado con caminos cortos circulares de distinta extensión. El paseo fue bonito y muestra lo que es el parque de laurisilva.
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| Vistas desde el Alto de Garajonay |
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| Bosque de Laurisilva |
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| Bosque de Laurisilva |
A continuación, y para terminar, voy a poner algunas fotos de los distintos miradores en los que nos hemos parado y tomado algunas capturas a lo largo de estos días. Son todos fantásticos porque las vistas que ofrecen son siempre impresionantes.
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| Mirador de los Roques |
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| Mirador del Rejo |
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