martes, 29 de diciembre de 2020

LOS ANCARES Y LAS MÉDULAS - Octubre 2020

 Esta es la primera escapada del otoño.  Aprovechamos que el viernes 9 de octubre era día no lectivo por corresponder al día del profesor. Como el 12 era lunes, juntamos cuatro días para salir a recorrer los Ancares lucenses y leoneses. 

El  primer día, 9 de octubre salimos tarde de Segovia, llegando a comer a Piedrafita del Cebreiro. El pueblo estaba con bastante  poca actividad.  En el ayuntamiento conseguí algo de información sobre rutas para realizar por la zona. Comimos en el pueblo y antes de seguir pasé por el centro de salud, pues tenía molestias que no quería me impidieran disfrutar del puente.  Me atendieron rapidísimo, muy amables, me recetaron un antibiótico de únicamente dos tomas, lo que resultó además de efectivo, muy cómodo. Tras comprar el medicamento en la farmacia del pueblo seguimos la ruta  fuimos a As Nogais (Nogales). Buscamos hotel por Internet y decidimos ir al Hotel Urogallo. Tuvimos suerte, aunque estaba aislado, con un acceso algo rebuscado, había habitación disponible y el lugar era idílico: verde, mirando al valle, en la mitad del monte, con jardín y terraza,etc.  Como único inconveniente, pasaba cerca y uno de los altísimos viaductos de la A6, aunque no se oía, ni el hotel estaba orientado hacia ella. Allí nos dieron libros e información sobre la zona y decidimos estar en el salón - bar y estudiar la zona. Nos hicieron un sandwich y al día siguiente nos ofrecieron un desayuno muy bien atendido, completo y bueno. Todo ello por un precio muy aceptable, 55€ por todo. 

El sábado 10 de octubre tras el buen desayuno, nos pusimos en marcha, ya con el recorrido claro y con hotel cogido. Al ser puente y tener la zona poca oferta, no encontramos hotel en la parte de Lugo, así que lo tuvimos que coger en Vega de Espinareda, ya en la zona de León. Comenzamos divisando la torre Doncos en los alrededores de As Nogais. Las fotos hablan de ella, así como del  Convento de Penamaior  que fuimos a ver. Se trata de un monasterio de estilo románico de la segunda mitad del siglo XII, catalogado como Bien de Interés Cultural, con un entorno de protección que comprende la iglesia, los restos del antiguo molino, el cementerio y la fragua.  Una ubicación espectacular que merece la pena el desvío para su visita. Proseguimos el camino hasta Proba do navia. 

Recorrrimos el  pueblo, hicimos fotos en su famoso puente y  comimos en la pulpería A Ecola, ¡Genial! De camino, paramos en Piornedo primero y Candín después, para llegar a dormir en Vega de Espinareda. Piornedo destaca por sus payozas tradicionales y su localización; tiene unas vistas espectaculares y también un viento..... grandioso!

El tercer  día: visitamos Vega de Espinareda con visita al Monasterio de San Andrés, ruta de dos horas i+v,  por el camino hacia San Vicente (pueblo abandonado en rehabilitación), siguiendo el río Cúa. La ruta fue tranquila, solo nos encontramos con cazadores, todo siguiendo el río Cúa. ¡Hasta curioso tiene el nombre!  La sorpresa fue el pueblecito final, San Vicente. Un Pueblo auténtico, con mucha construcción civil antigua, casas, aleros grandes, vigas de madera, entramado estrecho..... Había mucho recuperado y mucho otro en ruinas. Subimos hasta la iglesia y desde allí hicimos muchas fotos. Llegamos de vuelta ya tarde, pensando en comer y la sorpresa fue que nos encontramos el coche con un buen pinchazo. El kit de reparación era una novedad para nosotros, inflamos la rueda y fuimos a buscar un taller, que a las las tres y media de la tarde de un domingo nos diera una solución. Y.... ¡tuvimos suerte!, el pinchazo era irreparable, pero pudimos cambiar las dos ruedas delanteras y seguir el viaje. En el mismo hotel donde habíamos hecho noche pudimos comer algo, a pesar de la hora y proseguir el viaje hasta Villafranca del Bierzo donde íbamos dormir. 

Nos levantamos con día precioso en Villafranca del Bierzo, compramos varios kilos de castañas en el mismo hotel (repartiríamos entre amigos) y fuimos a visitar el pueblo antes de proseguir la visita a Las Médulas. Villafranca es un pueblo precioso, con muchas cosas que ver, desde el castillo, palacios, iglesias, etc...  Pateamos bien el pueblo, le dedicamos toda la mañana y lo disfrutamos mucho. Compramos pan y embutido para hacer picnic ya en las Médulas.

El paraje de las Médulas es fantástico. Habíamos visto fotos, ¡claro!, y sabíamos cómo era, pero aún así, nos sorprendió el tamaño de la mina, su historia, los enclaves de los distintos lavaderos, los distintos recorridos a realizar. Elegimos un "atajo", el camino de Reirigo, que lejos de acortar nos llevó por todas las crestas, divisando desde arriba todo el Parque. Precioso el trayecto, pero duro con subidas y bajadas, vimos cuevas, senderos estrechos, ..... disfrutamos aunque al final, teníamos ya ganas de llegar al mirador principal, el Mirador de Orellana y emprender el regreso. Lo conseguimos, nos encantó y las fotos hablan por sí mismas. 

Ya con la noche encima, volvimos a casa, a casi 4 horas de distancia.


Torre Doncos


Convento de Penamaior

A Prova do Navia


Ancares Lucenses

Piornedo

Paseo por Candín


Monasterio San Andrés (Vega Espinareda)

Monasterio San Andrés (Vega Espinareda)


San Vicente


Ruta por el río Cúa

Villafranca del Bierzo

Villafranca del Bierzo

Puerta del Perdón (Villafranca del Bierzo)


Las Médulas

Itinerarios de la Médulas

Las Médulas

Las Médulas en su entorno

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